Musicoterapia · Morón, Zona Oeste
Hay chicos que entienden todo pero no logran decirlo. Otros se desbordan y no encuentran cómo calmarse. La musicoterapia trabaja por un camino distinto al de la palabra —el ritmo, la voz, el sonido— y muchas veces abre una puerta que estaba trabada.
Te respondemos hoy, sin compromiso · Obra social y particular
¿Te suena alguna?
No hace falta tener un diagnóstico para consultar. Muchas familias llegan con una duda, no con un informe.
Qué pasa en el cerebro
No es magia ni un recurso de entretenimiento. La música activa tres cosas al mismo tiempo, y las tres son justo las que están costando.
Tu voz libera oxitocina, la hormona del apego. Cantándole, el chico registra algo anterior a cualquier palabra: que el mundo es un lugar seguro y que vos estás ahí.
El ritmo de las canciones entrena al cerebro para separar una palabra de la siguiente. Ese recorte es el paso previo a hablar, y se puede practicar mucho antes de que aparezca la primera frase.
La voz y el ritmo sostenido calman el sistema nervioso más rápido que casi cualquier otra estrategia. Por eso funcionan en las crisis, cuando ya no entran las explicaciones.
Y no hace falta cantar afinado. Lo que regula no es la calidad de la voz: es que sea la tuya.
No se enseña a tocar un instrumento ni hay nada que aprender. Tu hijo no necesita saber nada de música, ni tener oído, ni quedarse quieto. La música es la herramienta, no el objetivo: lo que se trabaja son la comunicación, el vínculo y la regulación.
Flor, nuestra musicoterapeuta, atiende a niños y adolescentes. Cada sesión se arma alrededor de lo que ese chico puede hoy, no de un programa fijo.
Cómo empezamos
Por WhatsApp, contándonos en dos líneas qué te preocupa. Te respondemos el mismo día.
Con vos, para escuchar la historia completa. Sin compromiso de seguir.
Flor lo conoce jugando. De ahí sale una propuesta concreta de trabajo.
Con devoluciones periódicas a la familia, para que sepas qué se está trabajando y por qué.
Sí. La música es un canal de comunicación que no exige palabras, y por eso suele ser una de las primeras puertas que se abren. Se trabaja el vínculo, la atención compartida, la anticipación y la tolerancia, siempre respetando los tiempos de cada chico.
Trabajamos con niños y adolescentes. En estimulación temprana se puede empezar muy chiquito: cuanto antes, mejor aprovecha el momento en que el cerebro está armando el lenguaje.
Sí, trabajamos con obra social y también con atención particular. Escribinos y te contamos cómo es en tu caso.
En Gral. Tomás Guido 642, Morón. Recibimos familias de Haedo, Castelar, Merlo, Ituzaingó, Hurlingham, El Palomar y Ramos Mejía.
La musicoterapia usa la música, el sonido y el movimiento como herramientas terapéuticas. En niños ayuda al desarrollo del lenguaje y la comunicación, favorece el vínculo, mejora la atención y la regulación emocional, y estimula la expresión. Es especialmente útil en autismo (TEA), retraso madurativo y estimulación temprana.
Sí. La música es un canal de comunicación no verbal muy poderoso para chicos con TEA. Ayuda a establecer vínculo, mejorar la atención conjunta, la anticipación, la tolerancia y la expresión emocional, respetando siempre los tiempos de cada niño.
No. No hace falta ningún conocimiento musical previo. La musicoterapia no enseña a tocar un instrumento: usa la música como medio para trabajar objetivos terapéuticos. El juego y la exploración sonora son parte del proceso.
Sí. En Kalebu, Flor es nuestra musicoterapeuta y atiende a niños y adolescentes en Morón. Recibimos familias de Haedo, Castelar, Merlo, Ituzaingó, Hurlingham, El Palomar y Ramos Mejía. Escribinos al +54 9 11 7366-4757.
Contanos qué te preocupa. Si la musicoterapia no es lo que tu hijo necesita, te lo vamos a decir y te orientamos igual.
Escribinos por WhatsAppGral. Tomás Guido 642, Morón · Obra social y particular